Desperté con las emociones de la noche anterior comprimidas
a lo largo de mi cuerpo, atiborradas en
mi mente esperando salir.
Estiré las piernas lo más que pude, pero la bañera era
demasiado pequeña para mi metro setenta y ocho, me di cuenta de la quemadura
que tenía en el tobillo, supurando cosas desagradables y ardiendo como si fuera
más grave de lo que parecía.
Alena gritó hasta que el ácido muriático quemó su garganta, pidiendo ayuda; la encerré
en el closet que previamente había llenado
de una combinación de este con blanqueador, lo más probable es que me hubiera caído
algo de ácido al tobillo y he ahí el porqué la quemadura. Ella siempre se
quejaba de estar gorda y nunca poder perder el suficiente peso, bueno ahora
solo quedaba un pedazo de carne malformado pegado a sus huesos y su mente
obsesiva se había diluido a nada..
Lo más seguro es que Vanessa
fuera la culpable de mi golpe en la cabeza, el cual había terminado en una cortada
en la frente, ahogue a la pequeña y asustada Nessie con su propia almohada, y
ella al tratar de defenderse me golpeo con el cenicero de su mesa de noche color
borgoña, Nessie siempre se me hizo extraña y nunca alcance a comprenderla del
todo, era más que nada una niña ansiosa que tomaba antidepresivos diario desde
los 17, nadie sabía porque, nadie la conocía realmente. Lo único que sabíamos de
ella era que su padre murió cuando tenía 10 años y eso la marco por años,
soportando la carga de su hermano y su madre neurótica. Se fue silenciosa y
rápidamente como sé que ella lo hubiera querido.
Rosie había sido más complicada de lo que creí, a la pobre mujer la habían violado cuando tenía 19 y no había día que no pensara en ello, tres hombres la tomaron sin su consentimiento y años después seguía soñando con ellos, nunca tuvo nada serio en su vida y se la pasaba lamentándose y planeando cosas que nunca haría, siempre se hacía menos y decía que no tenía valor por lo que le pasó, ese acontecimiento que le trunco la inocencia y la fe en el mundo exterior, luché con ella por todo el pasillo hasta que por fin dejo de respirar, es increíble lo que un pequeño cuchillo puede hacer si le aplicas la fuerza necesaria.
Guardé lo más difícil para el
último, acabar de una vez por todas con mi mejor amiga me resultaba amargo y a
la vez me aliviaba, siempre me hacía reír, todos los que conocía decían que
tenía una carisma sin igual y que tenía un gran futuro, era buena en muchas
cosas, y tenía tantas ambiciones que incluso parecía ridículo pensar en ello,
pero nadie la conocía como yo, nadie sabía de su lado no tan simpático; tenía
una ligera obsesión por controlar todo, se deprimía gravemente cuando las cosas
cambiaban y siempre daba más de ella misma a su entorno, sin recibir lo
equitativo a cambio, tenía pensamientos extremadamente polarizados que en más
de una ocasión daban algo de miedo, y una inestabilidad emocional que solo me
hizo hartarme de ella, no le perdone los años, ni las risas, ni incluso las
veces que ayudo a tanta gente que ella hacía llamar sus amigos.
Le puse veneno a su bebida y
la observe tomárselo, en poco minutos empezó a mostrar los primeros síntomas de
que las cosas habían funcionado y en un par de horas habría muerto y jamás
tendría que lidiar con Artemisa.
El solo pensamiento me hizo
percatarme del intenso dolor que sentía en el pecho, el corazón se me
iba a salir, inhale y exhale rápidamente y en varias ocasiones al percatarme lo
que ví en el espejo.
Mi vista se aclaró por
completo y jadeé del horror.
Tenía ambas piernas cubiertas
con sangre y ampollas, las quemaduras ahora se veían enormes y cubrían hasta
mis muslos, tenía la piel amarilla y los labios blancos, varios hilos de sangre
salían de mi frente y de entre mi cabello enmarañado, mi bata antes blanca
estaba deshecha debido a los cortes en todo mi vientre y brazos, caí de
rodillas al sentir que la garganta se me cerraba , empecé a temblar mientras
sentía que mis músculos se contraían despacio y alcancé a ver en el espejo mi
cuello ahora color púrpura y la marca de una mano en él, las lágrimas que
salieron de mis pupilas comenzaron a quemarme y fue entonces que comprendí del
todo lo que había hecho..
Inhale lenta y profundamente;
y me fui...